Esta es la historia de la receta de hoy: un día, con varios frascos de dulce de higo casero en la heladera, y pocas ganas de seguir comiéndolo con cuchara (como venía haciendo), emprendí la aventura. Y el resultado fue una pastafrola de ricota y dulce de higo que quedó deliciosa. La combinación del dulzor casi empalagoso de la mermelada con la suavidad y la textura de la ricota fue más fabulosa de lo que hubiera podido imaginar. Además, esta es la historia de mi primera pastafrola.
Pero claro, no todos tenemos a mi tía y no alcanza el dulce de higo para todos los que quieran probar la receta. Así que la alternativa es la siguiente: como el higo está bastante caro, creo que una buena negociación entre el bolsillo y el paladar resultaría en comprar una mermelada de higo en el supermercado (desde ya, cuanto más artesanal, mejor), y algunos pocos higos en la frutería. Y con eso vamos a hacer la pastafrola de hoy.
INGREDIENTES
- 400 grs. de harina leudante
- 150 grs. de manteca
- 100 grs. de azúcar común
- 2 huevos
- jugo de medio limón
- 450 grs. de mermelada de higo (aprox. un frasco, las cantidades no están regidas por ley)
- 5 higos frescos maduros
- 2 cdas. soperas de azúcar común
- 500 grs. de ricota
- 1 cda. sopera colmada de queso blanco