Cierta afición a la cultura japonesa me llevó a intentar esta receta que mezcla un producto muy tradicional nipón, el matcha (polvo de té verde utilizado en la pastelería) y los ingredientes más sencillos de conseguir y mezclar en estas latitudes.
El matcha se consigue en casas especializadas en productos japoneses o del Lejano Oriente en general, y si bien parece costoso porque se presenta en pequeñas bolsitas, en realidad rinde mucho porque la mayoría de las recetas requieren apenas una cucharadita. El cheesecake resultante es muy liviano y suave, perfecto para el verano.
INGREDIENTES
- 150 grs. de galletitas dulces de vainilla
- 30 grs. de manteca
- 250 grs. de queso crema
- 100 grs. de azúcar
- 2 cdas. de jugo de limón
- 100 grs. de yogur natural (yo conseguí 120 grs. de yogur con sabor a limón y reduje la cantidad de jugo a una cucharada)
- 200 ml. de crema de leche
- 7 grs. de gelatina sin sabor
- 1 cdita. colmada de matcha
